Hoy viajamos a Perú, Ollantaytambo, el único pueblo inca que continúa habitado.

Para muchos una parada de camino a Machu Pichu y para nosotros una joya escondida en el Valle Sagrado. Caminar por Ollantaytambo es como viajar en el tiempo y vivir en el auténtico pueblo inca de antaño. Sus edificaciones se mantienen bien conservadas, su gente no perdió su esencia y sus tradiciones se respiran a cada paso.

Esta ciudad inca viviente es conocida por sus ruinas, pero hay mucho encanto más por descubrir. Su gente tiene rasgos muy característicos y cuanto más subís en la montaña, más típica la vestimenta y menos contaminada su cultura. Es la sensación de  estar moviéndote en una escenografía de película perfectamente montada. Pasar la noche aquí es una experiencia incomparable y sentarse en la plaza a observar el movimiento es la mejor actividad que te ofrece este destino.

Te sugerimos visitar:

Las ruinas arqueológicas

  Las ruinas arqueológicas

Muestran lo que fue un gran centro administrativo, que cumplió también funciones militares y de fortaleza. Se pueden apreciar sus murallas que protegen una antigua civilización entre montañas, y que fue escenario de batallas y testigo algunas de las derrotas incas a mano de los españoles.

Las piedras incas fueron traídas desde Urubamba  (6 km de Ollantaytambo) e incluso cambiaron el curso del río para lograrlo. Este centro arqueológico tiene un ticket de ingreso, pero para los bolsillos mochileros pueden ir gratuitamente hasta las ruinas de la montaña que brindan paisajes increíblemente únicos y valen mucho la pena.

Las ruinas de Pumamarca

Las ruinas de Pumamarca

Ruinas gratis y para vos solo! (Y alguna que otra llama o alpaca)… Podes tomar un taxi o mejor ir caminando…. 3 horas rio hacia arriba en caminos seguros con gente y casitas. No es muy exigente y los paisajes te permiten hacer paradas a descansar muy reconfortantes. Cuando llegas tenes un paraíso para vos solo…no hay mas que animales y gente local en el pueblito cercano. Imperdible! Llevate agua y algo de comer.

El pueblo en sí

Viaje a Ollantaytambo Perú

Caminar sin mapa… Verás estructuras conservadas, calles estrechas con nombres incas, canales de agua, por donde discurría el agua limpia y potable para el uso de la población, restaurantes, albergues, hoteles y chicherías.

Allí donde se vea un palo con bolsa roja es el “bar” de pueblo llamado Chichería, donde venden únicamente la típica chicha hecha a base de maíz fermentado, servida desde barriles, hechas usualmente por las mujeres y compartidas con los locales que se toman un vasito a cualquier hora del día para recuperar energías. Una larga mesa con mantel de plástico y muchas moscas sobrevolando son la invitación a una parada obligada.

Willoq y Patacancha

Willoq y Patacancha camino a Machu Picchu

Sus habitantes conservan el estilo tradicional de vida de los primeros andinos y no sólo visten sus trajes, sino que también muestran sus costumbres y tejidos al visitante, al que permiten participar de sus actividades. Si bien hay agencias de turismo vivencial que ofrecen este recorrido, nosotros tomamos un minibús público y fuimos por nuestra cuenta. Vimos un partido de futbol, tomamos una chicha y disfrutamos la autenticidad del lugar.

Caminar hasta Aguas Calientes

Caminata a Aguas Calientes hacia Machu Picchu

La alternativa más elegida, más cómoda y costosa para llegar a la base del Machu Picchu es ir en tren. La opción para aquellos que además de su economía tienen un espíritu aventurero como nosotros, es ir caminando. Un camino plano, fácil y rodeado de naturaleza de aproximadamente 28km (6 hs en paso moderado).

Y si al otro día seguís con energía para caminar un poquito más, podes subir hasta la ciudadela de Machu Picchu caminando, un trayecto de una hora y media completamente empinado y agotador. Si preferís, podes tomar uno de los buses que parten desde Aguas Calientes y que tardan alrededor de 20 minutos en llegar a la ciudadela pero la satisfacción de llegar a la cima solo te la dará la primera opción.

Viajar a este tipo de pueblos menos explotados turísticamente ayuda a la gente local a su economía y desarrollo y como si fuera poco nos abre la mente, nos asombra y nos enriquece el alma. Viajemos conscientemente, respetemos las diferencias y hagámoslo con un propósito…viajemos de manera sustentable y convirtamos al mundo en uno solo sin fronteras.

Esperamos haberte despertado el espíritu viajero.

 

Ciudad de Cuenca Ecuador

Hoy nos vamos Cuenca, una ciudad al sur de Ecuador. Viaje que hicimos de mochileros en 2016 por Centro y Sudamérica.

Cuenca es una ciudad colonial que recorrida a pie es mucho más disfrutable que en un bus o tour, una ciudad tranquila, con un casco histórico bellísimo sin rascacielos pero con cientos de iglesias. Caminar por la ladera del Río Tomebamba que atraviesa la ciudad es un paseo con descanso obligado para contemplar la belleza de este lugar.

Por la nochecita visitar la “Calle Larga” es una alternativa para tomar algo o salir a bailar y para pasar un día de caminata en medio de un páramo no pueden dejar de ir al  Parque nacional Cajas a sólo 33km de la ciudad.

Con sus lagos, bosques antiguos de quinua y un extenso bosque de niebla el Parque Nacional El Cajas es el lugar predilecto para los viajeros aventureros. Famoso por su variedad de vida silvestre nativa, el parque es sede del ciervo de cola blanca, pumas, tapires, llamas, gaviotas andinas y muchas otras especies. La reserva de 29.000 hectáreas posee unos 230 lagos y una amplia red de senderos para caminar, por lo que es un lugar privilegiado para hacer senderismo, pesca con mosca, montar a caballo y camping. Puntos destacados incluyen las Tres Cruces, el mirador Avilahuyco, el Lago Toreadora, Lago Taitachungo y Lagartococha.

Parque Nacional Cajas

Volviendo a la ciudad y como parada obligada el mercado local es un MUST. Como en todos nuestros viajes los mercados locales son un infaltable, y el de Cuenca es uno de los más llamativos que hemos visto. Allí se encuentra gran parte de la cultura local mostrando sus verdaderas costumbres, vestimentas, tradiciones y gastronomía que no se descubren en los puntos turísticos centrales.

Mercado Local de Cuenca Ecuador

En los mercados de esta hermosa ciudad colonial, nos sorprendieron algunas cosas que no habíamos visto antes… Además de la vestimenta tan típica y su gente amable, nos encontramos pollos crudos con huevos incubados dentro suyo, patas de vaca y un sector donde las “vendedoras” golpeaban con ramos de yuyos la cara de sus clientas con bastante brusquedad.

Mercado Local de Cuenca Ecuador

Al observar la situación durante un rato y ver que las clientas salían contentas nos animamos a preguntar de que se trataba y nos presentaron a las “curanderas” quienes limpian con hierbas, huevos y agua bendita a niños, mascotas y mujeres de todas las edades.

Es mucho lo que se aprende visitando los mercados locales, siendo un ciudadano local en tierra extranjera. No desperdicien la oportunidad de conocer la verdadera cara de los lugares que visitan…les aseguro que hay mucho más por ver que lo que dicen las Guías de turismo.

Viajemos con conciencia y responsabilidad. Respetemos la cultura y la naturaleza del lugar, recordemos que somos solo invitados en este planeta. Hagamos los #ViajesSustentables

Esperamos haberte despertado el espíritu viajero y te animes a viajar.